Contactar con editoriales y que te respondan es cuestión de suerte. Es estar en el lugar preciso y en el momento adecuado. Es un trabajo que puede ser muy frustrante, ¡pero no te desanimes! Esta experiencia te ayudará a conocer el mundo editorial y tal vez sea necesaria para tomar la decisión de autopublicarte.

Aquí tienes algunos tips.

EL ASUNTO

Te sugiero poner el nombre del cuento, es interesante para quien recibe el mail porque te da una pista de lo que te vas a encontrar; es directo, sin florituras y luego te resulta fácil encontrarlo. Cuidado con no poner nada, lo peor es recibir un mail sin asunto, da la sensación de tratarse de alguien descuidado.

EL CUERPO DEL MAIL

  • Corto y preciso, la información ideal es una breve presentación de ti mismo/a. No hace falta que envíes un currículum extenso, solo pon lo interesante para el editor, incluso si haces otra actividad relacionada, por ejemplo, si eres maestra/o, psicóloga/o, narrador/a, etc.
  • Una sinopsis de la historia. Algo corto y persuasivo, como si tuvieras que vender tu libro en pocas palabras (interesante ejercicio de marketing).
  • Links para ampliar información, por ejemplo, de tus redes sociales o web.
  • Evita mails demasiado informales con solo una frase, por ejemplo: “espero que te guste”
  • O excesivamente formales: “Estimado editor, me dirijo a usted…” que parece un mail enviado a muchas editoriales a la vez.
  • Nunca envíes el cuento dentro del mismo cuerpo del mail, es incómodo y le quita valor a tu historia, se merece un buen pdf.
  • Cuida el diseño del mail, haz que su lectura sea agradable. Personalmente no me gusta recibir mails donde el texto parece que estuviera haciendo una carrera, una frase tras otra, sin espacios, sin respiro.

LA HISTORIA

  • La historia en un Word o pdf. Evita las faltas ortográficas. Como mínimo, mira aquellos errores que el mismo Word te acusa subrayándolo en rojo.
  • Que sea agradable de ver, que se diferencie el título del párrafo, que sean bloques con espaciado.

OTRAS ACCIONES QUE YO EVITARÍA

  • La insistencia en la respuesta o dejar abierto el mail con una pregunta para seguir la conversación. Esto no quiere decir que no puedas enviar un segundo email.
  • Preguntar por las condiciones antes de enviar el cuento, si el cuento interesa, ya vendrá el momento del contrato. Diferente es el caso si se trata de cuento por encargo.
  • Preguntar si puedes enviar un manuscrito. Aquí tengo mis dudas, pues por una parte me resulta molesto, ya que me genera más interferencias y me obliga a responder e iniciar una conversación que no me apetece, porque no tengo tiempo. Pero por otro lado podría ser una estrategia interesante.
  • Recalcar que el cuento está registrado. Si estás tratando con una editorial seria, esto es obvio y podría generar desconfianza.
  • No envíes tus textos en fechas importantes para los editores como sería la feria de Boloña, de Frankfurt, o fechas señaladas como Sant Jordi o Navidad.
  • Si una persona te dice que tiene su catálogo lleno es que no le interesa, no insistas.

¿CUÁNTO TIEMPO TARDAN EN RESPONDER LAS EDITORIALES?

La respuesta es: depende. Los editores son personas como tú y como yo, llenos de trabajo y montañas de mails. Aquí tienes un post donde desarrollo el tiempo que tardan en responder las editoriales.

No es que todos estos puntos sean importantes, pero por el tono del mail, muchas veces sabes que no quieres trabajar con aquella gente con la que sencillamente no conectas. Lo importante: al final si un cuento gusta al editor, da igual si el mail iba sin asunto o tenía faltas ortográficas, pero si te fijas en estos detalles, también hablarán de ti.

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